Sunday, September 28, 2008

Carcelero

El carcelero



Dicen que el es un hombre bueno y por eso no se esconde de nadie; pero yo conozco todos sus movimientos. El es experto en distanciarse de las personas, desde el atrio lo ve a todos, pero para el todos son iguales. Entre los feligreses no reconoció ni siquiera a Rubén Moreta, el viejo que vive en el camino del pozo, si, el mismo que dicen que cura el pecho apretao, fue a la iglesia a confesar sus pecados; pero volvió hereje


Le enseño a todos la Virgen, y después de rezar las plegarias, deposito la virgen en un gabinete de cedro con un gran candado y luego se marcho en silencio, con las llaves en su sotana. Dicen que él es el párroco del pueblo, pero para mí es otro carcelero.



Pablo Ysidro

Monday, September 01, 2008

ABSOLUCION

Por la puerta dde la iglesia ví entrar a los señores y las señoras. Ellos con trajes y corbatas y ellas con vestidos de colores claros y ataviadas de encajes


Repicaron las campanas y como caballos en las gateras, con prisa, salieron todos. Y todos blandian su sonrisa de sastifación. Pero que ilusos fueron. Pidieron perdon y fueron perdonados. Pero de rodillas no confesaron su mimetismo, no dijeron que iban a seguir pecando.



Pablo Ysidro

Friday, May 23, 2008

RUTINA DE LOS AMANTES

RUTINA DE LOS AMANTES


Ebrios sin consumir bebidas
parecemos personajes abandonados,
hemos de omitir el clima, las horas
y los reportes del trafico local.
Llegamos con pasaje de ida,
la sociedad, hoy no nos interesa.
Las excusas adornan las ausencias
No somos piezas imprescindibles
Hoy la ciudad se olvidara de nosotros
y nosotros nos olvidaremos de los demás.

Pablo Ysidro

Friday, April 04, 2008

LLUVIA DE RECUERDO


La lluvia llega golpeando las ventanas
escurriendose entre las redijas
brindandome ese olor a tierra mojada,
pero tambien me trae tu recuerdo
y tu grandes ojos de niña asustada
rompen la monotonia de mi cotidianidad
me brindan sonrisa ya sastifecha.

Que no cese la lluvia,
que siga su golpeteo incesante
que rompa autoritariamente las ventanas
que inunde los pastizales, los sembradios
que goteras aparezcan sobre los techos,
que yo, para guarecerme
me bastaran tus recuerdos.

pablo ysidro